- Abrir el juego con uno de los peones centrales.
- Desarrollar primero los caballos y luego los alfiles.
- Intentar controlar el centro del tablero.
- No mover la misma pieza más de una vez durante la apertura.
- No realizar jugadas innecesarias de peón.
- Centrarse en el desarrollo de las piezas.
- Tratar de enrocarse lo antes posible.
- No desarrollar la dama prematuramente.
- Buscar la mejor colocación de las piezas acorde con la estructura de peones.
- El dinamismo para el uso de las piezas.
- La elasticidad máxima y la no definición temprana.
- El orden de apertura y su distribución.
- Crear estructuras de peones según las piezas disponibles para cada bando.
Actualmente predominan ideas como:
Un mal comienzo de la apertura puede implicar un mal resultado , que nos lleve a perder la partida antes de tiempo. Para evitar esto es muy recomendable seguir los principios anteriormente citados.